El 6 de junio de 1901 tuvo lugar un acontecimiento clave para el sector marítimo español: la inauguración del Primer Congreso Marítimo Nacional, promovido por la Liga Marítima Española y celebrado en el Paraninfo de la Universidad de Madrid (la actual Universidad Complutense).
El contexto no era menor. Apenas tres años antes, España había vivido el llamado Desastre del 98, que supuso la pérdida de las últimas colonias y evidenció profundas debilidades en el ámbito naval, comercial y estratégico. En ese escenario de reconstrucción y reflexión nacional, el sector marítimo decidió organizarse para plantear propuestas concretas y defender sus intereses.
El Congreso reunió a una representación excepcional para la época: seis ministros, 122 representantes de corporaciones marítimas y más de 200 personalidades de distintos ámbitos económicos, políticos y técnicos. La dimensión institucional y profesional del encuentro demuestra hasta qué punto el mar era considerado un elemento estratégico para el desarrollo del país.
Durante el Congreso se analizaron 133 memorias, que dieron lugar a 65 acuerdos en defensa del sector marítimo. Las conclusiones pusieron el foco en cuestiones fundamentales como el fortalecimiento de la flota mercante, el impulso a la construcción naval, la modernización de la Armada y el desarrollo de la flota pesquera. En definitiva, se trataba de repensar el papel de España como país marítimo y sentar las bases para su recuperación.
A partir de entonces, la Liga Marítima Española se consolidó durante años como interlocutor natural entre la Administración y el sector marítimo, canalizando reivindicaciones, propuestas técnicas y necesidades estratégicas.
Los siguientes Congresos Marítimos Nacionales, organizados por la Real Liga Naval Española, se celebraron en Santander (2014), Cartagena (2016) y Madrid (2019), demostrando la vigencia del debate sobre el papel del mar en la economía, la defensa y la industria.




