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El Caminito del Rey, conocido por muchos años como el sendero más peligroso del mundo, es una impresionante pasarela peatonal que se encuentra en las paredes del desfiladero de los Gaitanes, en la provincia de Málaga. Este camino, de aproximadamente 3 kilómetros de longitud, se eleva a más de 100 metros de altura sobre el río Guadalhorce y en algunos tramos tiene una anchura de apenas un metro.  

La historia del Caminito del Rey se inicia a principios del siglo XX, con la creación en 1903 de la Sociedad Hidroeléctrica del Chorro, siendo su principal accionista el Ingeniero de Caminos, Canales y Puertos, Rafael Benjumea Burín. 

La Sociedad sería la responsable de las construcciones hidroeléctricas de la zona de los Gaitanes desde su creación hasta su integración en 1967 en su competidora, la Compañía Sevillana de Electricidad. 

En 1905 entró en funcionamiento la primera de las instalaciones. Se trataba del original Salto del Chorro que consistía en un canal de derivación para producción hidroeléctrica que nacía en una pequeña presa (aún hoy en pie, aunque fuera de uso) y el salto hidroeléctrico propiamente dicho a la salida del desfiladero.  

Para la construcción de esta obra hidráulica, fue necesaria el montaje de unas pasarelas auxiliares a base de puntales metálicos adosados a las paredes verticales del desfiladero y sobre los mismos, unos tablones de madera. Esta instalación pasó a ser fija de cara a las labores de mantenimiento de la obra hidráulica, sustituyéndose los tablones de madera por losas de hormigón.   

En 1914 comenzó la construcción de la presa en el río Turón, inmediatamente aguas arriba de la confluencia de este con los ríos Guadalhorce y Guadalteba. Las obras finalizaron en 1921 dando lugar al Pantano del Chorro, cuya última piedra colocó el Rey.  

En mayo de dicho año se preparó el viaje Real, donde Alfonso XIII acompañado del ministro de Fomento y las fuerzas vivas de la comarca, recorrió parte de las pasarelas auxiliares de mantenimiento para visitar el Pantano del Chorro y el resto de construcciones hidráulicas de la zona. Automáticamente, las personas del lugar comenzaron a conocer el conjunto de las pasarelas como “Caminito del Rey”, nombre que ha llegado hasta nuestros días, aunque el monarca solo transitara por una pequeña parte de las mismas. 

Con el paso del tiempo y la falta de mantenimiento, el Caminito del Rey comenzó a deteriorarse. Para los años 90, la pasarela presentaba un estado ruinoso: la barandilla había desaparecido en casi todo su recorrido, numerosas secciones estaban derrumbadas y las partes restantes estaban a punto de colapsar. Este estado de abandono, lejos de desalentar a los aventureros, atrajo a numerosos excursionistas y escaladores que buscaban la adrenalina de recorrer uno de los caminos más peligrosos del mundo. 

La fama del Caminito del Rey se alimentó de numerosos accidentes, algunos de ellos fatales, que ocurrieron a lo largo de los años. Esta combinación de peligro y aventura convirtió al sendero en una leyenda negra, atrayendo a más personas dispuestas a desafiar sus límites. 

A pesar de su estado precario, el Caminito del Rey nunca perdió su atractivo. La creciente atención y el potencial turístico llevaron a las autoridades a considerar su rehabilitación. La obra de restauración se llevó a cabo utilizando técnicas modernas y, en algunos casos, medios aéreos para el transporte de materiales, dada la inaccesibilidad del terreno. El objetivo era preservar la esencia histórica del caminito, pero garantizando la seguridad de los visitantes. 

La rehabilitación culminó en 2015 con la reapertura del Caminito del Rey, ahora transformado en un sendero seguro pero que conserva su espíritu aventurero. Las nuevas pasarelas, seguras y bien mantenidas, permiten a los visitantes disfrutar de las impresionantes vistas del desfiladero y experimentar la emoción de caminar sobre las huellas de aquellos pioneros que lo construyeron hace más de un siglo. 

Hoy en día, el Caminito del Rey es uno de los destinos turísticos más populares de Andalucía. Su espectacular ubicación y su historia fascinante atraen a miles de visitantes cada año. Además de la caminata, la zona de El Chorro es conocida por su excelente oferta de escalada, considerada una de las mejores de Europa. 

El sendero no solo ofrece una experiencia única para los amantes de la aventura, sino que también es un monumento a la ingeniería. Caminar por el Caminito del Rey es una oportunidad para conectar con la naturaleza, la historia y la innovación técnica en un solo recorrido.