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La presa de La Serena, situada en la provincia de Badajoz y construida sobre el río Zújar, es una de las grandes infraestructuras hidráulicas de España. De hecho, es la presa con mayor capacidad de embalse del país y una de las mayores de Europa en volumen almacenado. Pero más allá de sus cifras, ¿qué la hace tan relevante desde el punto de vista de la ingeniería? 

Inaugurada en 1990, la presa de La Serena se diseñó con un objetivo principal: regular el caudal del río Zújar y garantizar recursos hídricos para el regadío, el abastecimiento y la laminación de avenidas. Su construcción respondió a la necesidad de estabilizar un territorio históricamente condicionado por la irregularidad de las precipitaciones. 

Se trata de una presa de materiales sueltos con núcleo impermeable, una tipología habitual en grandes obras hidráulicas cuando las condiciones geológicas y la disponibilidad de materiales lo permiten. Este sistema combina estabilidad estructural con eficiencia en la ejecución, utilizando materiales procedentes del entorno cercano. 

Uno de los datos más llamativos es su capacidad: puede almacenar más de 3.000 hectómetros cúbicos de agua, lo que la convierte en una infraestructura clave dentro del sistema hidráulico del Guadiana. Esta capacidad permite no solo garantizar campañas de riego en amplias zonas agrícolas, sino también gestionar episodios de crecidas. 

Desde el punto de vista técnico, una presa de estas dimensiones implica importantes desafíos: estudios geotécnicos detallados, control de filtraciones, diseño de aliviaderos capaces de evacuar grandes caudales y sistemas de auscultación para monitorizar su comportamiento estructural. La seguridad es un elemento central en este tipo de infraestructuras, con controles permanentes que aseguran su correcto funcionamiento. 

Además de su función hidráulica, el embalse de La Serena ha generado un nuevo paisaje en la comarca. Con más de 13.000 hectáreas de superficie en su máxima cota, se ha convertido en un espacio de interés ambiental y en un recurso complementario para actividades recreativas y turismo de interior. 

La presa forma parte de una red de regulación que demuestra cómo la planificación hidrológica requiere visión a largo plazo. Las infraestructuras hidráulicas no solo responden a necesidades inmediatas, sino que anticipan escenarios futuros vinculados a sequías, crecimiento agrícola o variabilidad climática. 

En este #JuevesDePresas, la presa de La Serena nos invita a reflexionar sobre la magnitud técnica de las grandes obras hidráulicas y sobre su papel estratégico en la gestión sostenible del agua. Detrás de cada cifra hay años de planificación, estudios y trabajo especializado. 

¿Conocías estos datos sobre la presa con mayor capacidad de España?