El Puente Real es un puente atirantado que cruza el río Guadiana a su paso por Badajoz, en Extremadura. Fue inaugurado el 23 de diciembre de 1994, tras aproximadamente dos años de obras. Fueron los Reyes de España quienes colocaron la primera piedra en septiembre de 1992. El proyecto fue promovido por la Junta de Extremadura y diseñado por los ingenieros-arquitectos Francisco Sánchez de León y Ramón Sánchez de León.
El Puente Real tiene una longitud total de 452 metros, incluyendo los accesos en viaducto. Su anchura es de 23 metros, lo que permite cuatro carriles de circulación, aceras para peatones y carriles para bicicletas. El pilono principal, de hormigón, alcanza más de 80 metros de altura y adopta una forma de “A”. Desde su vértice parten 28 tirantes de acero revestidos de polietileno, dispuestos en abanico, que sustentan el tablero del puente. El material predominante en su construcción es el hormigón y el acero.
Gracias a su diseño y visibilidad, el puente no sólo cumple una función de infraestructura vial sino que también se ha convertido en un icono urbano de la ciudad. Su iluminación nocturna, con líneas LED en los tirantes que se reflejan en el río, realza su silueta y lo convierte en uno de los elementos más fotografiados del paisaje pacense.
Hoy conmemoramos el aniversario de su inauguración. 31 años después el Puente Real representa la perfecta unión entre ingeniería moderna, urbanismo conectado y símbolo de progreso para Badajoz.




