El 17 de mayo de 1936 falleció en Madrid José Eugenio Ribera Dutaste, una figura clave en la ingeniería civil española y uno de los primeros investigadores del hormigón armado en el país. Su legado perdura en numerosas obras que transformaron el panorama de la construcción en España.
Nacido en Lisboa en 1864, Ribera Dutaste emigró con su familia a Portugal debido a las convicciones liberales de su padre. Esta estancia le permitió entrar en contacto con la ingeniería ferroviaria portuguesa, donde trabajaban algunos de los mejores ingenieros de la época.
De regreso en España, fundó la Compañía de Construcciones Hidráulicas y Civiles, enfocándose en las aplicaciones del hormigón armado. Su espíritu inquieto lo llevó a viajar por Europa, América y África para conocer de primera mano los avances en estructuras viarias.
Preocupado por las limitaciones de las estructuras metálicas, especialmente por la oxidación del acero, Ribera investigó a fondo las aplicaciones del hormigón armado en ingeniería. Desarrolló un modelo propio en el que la parte metálica de las construcciones servía como armazón para el hormigón, eliminando la necesidad de varillas metálicas en el encofrado habitual.
Además de su labor empresarial, Ribera fue profesor y director en la Escuela de Caminos de Madrid, donde impartió la asignatura «Puentes de fábrica y hormigón armado». Publicó 93 artículos en la Revista de Obras Públicas, reflejando su compromiso con la investigación y la difusión del conocimiento.
Entre sus proyectos más emblemáticos se encuentran:
- Puente de María Cristina en San Sebastián (1905), en colaboración con el arquitecto Julio Martínez-Zapata Rodríguez.
- Puente de Golbardo sobre el río Saja en Cantabria (1902-1903).
- Puente de la Reina Victoria sobre el río Manzanares en Madrid (1908-1909), también junto a Martínez-Zapata.
- Puente colgante de Amposta sobre el río Ebro (1915-1921), con una luz de 135 metros.
- Matadero Municipal de Legazpi en Madrid (1910-1925), bajo la dirección del arquitecto Luis Bellido y González.
Su enfoque innovador y su dedicación a la enseñanza e investigación consolidaron el uso del hormigón armado en España, sentando las bases para futuras generaciones de ingenieros.




