Hoy, 14 de octubre de 2024, se cumplen 35 años del fallecimiento de René Petit. Una figura icónica, no solo por su carrera deportiva, sino también por su contribución como ingeniero de Caminos. Vivió una vida marcada por sus dos pasiones y dejó huella en ambas disciplinas.
Su faceta futbolística
Con solo 14 años se incorporó al Madrid Fútbol Club (actual Real Madrid), donde coincidió con Santiago Bernabéu, formando un gran dúo. En 1917, ambos conquistaron la Copa del Rey, marcando el inicio de una carrera que lo consagraría como uno de los jugadores más completos de su época.
Después, comenzó a jugar en el Real Unión de Irún, con el que ganó tres Copas del Rey, en 1918, 1924 y 1927, convirtiéndose en el primer jugador en ganar el torneo en cuatro ocasiones. Mientras, combinaba el fútbol con sus estudios con la Escuela de Caminos.
Tenía una técnica excepcional y una visión de juego que transformó al Real Madrid en sus primeros años, Petit destacó por su versatilidad, jugando en varias posiciones, aunque prefería la de medio centro. Su talento le permitió ser internacional con la selección francesa en los Juegos Olímpicos de 1920, aunque eso le impidió representar a España en el futuro.
Su trayectoria como Ingeniero de Caminos
Durante varios años, combinó fútbol y estudios. Una vez retirado, René Petit canalizó su talento hacia la ingeniería civil y se graduó en 1925. A partir de 1926, desempeñó un papel fundamental en la recientemente creada Confederación Sindical Hidrográfica del Ebro, donde trabajó en el diseño y la construcción de la presa de Yesa, una imponente estructura de 76 metros de altura que embalsa el río Aragón en Navarra. También lideró las obras del canal de las Bardenas, logrando la puesta en riego de esta zona, algo que René siempre consideró su mayor logro profesional.
En 1929 fue incorporado, por Real Decreto, al Cuerpo de Ingenieros de Caminos y en los años 30, junto a Ramón Iribarren, René desarrolló un proyecto para prevenir las inundaciones del río Bidasoa en Irún y Fuenterrabía. Durante la posguerra, dirigió las obras del pantano del Ebro y volvió a supervisar los trabajos en Yesa hasta su finalización en 1959. Después de estas obras, asumió la jefatura de Obras Públicas de Guipúzcoa, cargo que ocupó hasta su jubilación en 1969.
Reconocimientos
Aunque René Petit siempre evitó la popularidad, fue ampliamente reconocido tanto en el ámbito deportivo como en el profesional. En 1952, durante las Bodas de Oro del Real Madrid, recibió la insignia de oro y brillantes del club de manos de Santiago Bernabéu, un tributo a su impacto como la primera gran estrella del equipo. Además, fue condecorado con la Medalla al Mérito Deportivo, la Encomienda de la Orden del Mérito Civil, y en 1986 recibió la Medalla de Honor del Colegio de Ingenieros de Caminos, Canales y Puertos.




